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Esta situación podría afectar a las ventas de las compañías españolas en EEUU y, por ende, a su cotización. Con datos de Bloomberg para 2010, las firmas del Ibex 35 facturaban más de 11.200 millones de euros en este mercado.

Entre los valores más sensibles a la situación de EEUU en estos momentos se encuentran Iberdrola, Abengoa y Gamesa –muy bien posicionadas en la industria renovable norteamericana–; Grifols, que tras la compra de la estadounidense Talecris realiza ya más del 40% de sus ventas en el mercado estadounidense; y, por último, Acerinox, cuya cuota de mercado procede en un 40% de esta región gracias a su filial North America Stainless.

Con todo, los analistas consideran que el impacto que podrían sufrir estos valores no sería demasiado intenso. O, al menos, no muy superior al que de por sí sufrirían todas las bolsas del planeta en caso de que la primera economía mundial perdiese su estatus de máxima solvencia.

“Sería ingenuo pensar que una bajada de ráting en EEUU no nos va a afectar. Pero lo lógico es que el castigo en Europa fuera menor. La bolsa europea se ha visto muy penalizada en los últimos meses, mientras que la renta variable americana está cerca de máximos anuales”, afirma Ignacio Cantos-Figuerola, director de Inversiones de Atlas Capital

Renovables bajo lupa
La exposición de las empresas españolas a EEUU se centra en el sector de energías renovables y en la construcción, principalmente de obra pública de infraestructuras, y, en menor medida, en el sector financiero y en el biosanitario.

“Teniendo en cuenta que el país se enfrenta a duros recortes del déficit y del gasto público durante los próximos años, los sectores de energías renovables y construcción serán los más penalizados”, señala Daniel Pingarrón, estratega de Mercados en IG Markets. El caso de las energías renovables resulta especialmente negativo, ya que la Administración Obama tenía entre sus prioridades el desarrollo de esa industria.

“Las subvenciones resultan imprescindibles para que eólicas y solares puedan operar en un sector dominado por los combustibles fósiles”, comenta Javier Flores, director de Inversiones de Dracon Partners. Según este experto, las renovables españolas con presencia en Estados Unidos afrontan dos amenazas.

La primera, el encarecimiento de la financiación si el país pierde la triple A; la segunda y más importante, la reducción del gasto en materia de subvenciones a esta industria. “El efecto puede ser muy negativo en el futuro, hasta el punto de replantear su estrategia en el país”, afirma.

En cambio, en el sector de la construcción la situación es distinta. Por un lado, se trata de un mercado muy fragmentado en EEUU, en el que no hay ningún compañía dominante. Esto favorece a empresas españolas como Acciona, ACS, OHL e Indra, que intentan hacerse un hueco ya sea en un determinado estado o en un segmento de negocio específico.

Además, el gobierno estadounidense apuesta por dar entrada en la gestión de las infraestructuras a la empresa privada, con planes muy ambiciosos en los que el gobierno no se basta para actuar en solitario. “Una política de reducción de gasto y recortes va a facilitar un mejor entorno para las constructoras que quieran aprovechar para ocupar nuevo espacio en este mercado en este mercado”, explica Flores.

No obstante, el encarecimiento de la financiación que representaría no acordar la elevación del techo de gasto también le pasaría factura a estas empresas.
Otro sector que podría verse afectado por los recortes es el bancario (ver información adjunta).

También la industria de cuidados médicos, que se encuentra en el punto de mira de los republicanos a la hora de reducir el gasto. “Hay una probabilidad media-alta de que tomen medidas en este segmento”, opina Elena Fernández, analista de Ahorro Corporación.

El ‘efecto divisa’
Si EEUU pierde finalmente la triple A, el dólar podría continuar depreciándose contra el euro –acumula una bajada del 7% frente a la divisa europea en 2011–. Esto supondría una merma para los beneficios de las compañías españolas presentes en el país ya que, aunque la mayoría cuenta con instrumentos financieros que les permiten cubrir el riesgo divisa, ninguna de estas coberturas neutraliza este efecto al 100%.

Abengoa
Es una de las principales potencias en el mercado de renovables en EEUU, donde planea construir la mayor planta de energía solar del mundo. Con datos a cierre del primer trimestre del año, el mercado estadounidense suponía un 22% de las ventas de la compañía. También es líder en producción de bioetanol, con instalaciones en Missouri, Kansas, Nebraska, Indiana, Illinois, y Nuevo México, con una capacidad de producción de más de 1.436 millones de litros.

La independencia energética a través del desarrollo de las energías verdes ha sido uno de los principales caballos de batalla de la administración Obama. Sin embargo, la necesidad de poner coto al déficit puede poner en peligro las subvenciones a este tipo de energías que, hoy por hoy, siguen sin ser rentables sin ayuda pública.

Abengoa, que sube un 7,7% en el año, cuenta con un potencial de revalorización del 32%, según el consenso de analistas reunido por Factset.

Acerinox
La compañía acerera es una de las que más dependen del mercado norteamericano. Con datos a cierre del primer trimestre, el 75% del beneficio operativo del grupo procedía de su filial North America Stainless. “Es un mercado muy importante porque además está incrementando los precios y márgenes, lo que impulsa los resultados de la compañía”, explica Javier Flores, de Dracon Partners.

El sector al que pertenece no se encuentra entre los más damnificados en caso de que se produzca un recorte del gasto público en el medio plazo. Pero si la economía estadounidense perdiese la triple A, la financiación se encarecería. Además, el dólar podría perder fuelle frente al euro, una posibilidad para la que las empresas suelen cubrirse con instrumentos derivados, pero que no está exentos de costes (ni cubre el riesgo al 100%).

La cotización de Acerinox acumula una caída del 12% en 2011 y un potencial al alza del 21%. El 58% de los analistas consultados por Bloomberg recomienda comprar el valor.

Gamesa
La compañía de renovables es una de las más internacionales del parqué. El 100% de sus ventas se localiza en el extranjero. En este mix geográfico, Estados Unidos tiene un papel importante, aunque inferior al de los mercados emergentes. En el primer semestre de 2011 suponía el 15% de los megavatios (MW) vendidos, dos puntos porcentuales menos que en el mismo periodo del año anterior.

Gamesa tiene presencia en EEUU desde 2005, donde cuenta con dos centros de producción en Pensilvania, con una capacidad de producción de más de 1.000 MW al año. Entre sus planes de crecimiento en este mercado figura la promoción de tres parques eólicos con más de 100 MW de potencia y la negociación de soluciones comerciales y financieras.

Por tanto, y al igual que Abengoa, la compañía depende en buena medida del apoyo gubernamental a las renovables. El valor es uno de los más castigados desde que comenzó la crisis. En el año cae un 10,5% y su potencial alcista es del 27%.

Grifols
Tras la compra de Talecris en junio de este año, la compañía de hemoderivados se erige como tercer productor mundial en este segmento. Para Grifols, el mercado estadounidense es fundamental. Según previsiones de Ahorro Corporación para 2012, el 63% de las ventas procederá de este mercado.

Si el Congreso de EEUU decidiese realizar nuevos recortes en el gasto sanitario para hacer frente al déficit, la compañía podría sufrir una cierta penalización. No obstante, el impacto sería menor que en otras empresas ya que el fármaco que produce se comercializa en hospitales y es, por tanto, menos sensible a un recorte de las subvenciones.

Por otro lado, la compañía tampoco acusaría en exceso una rebaja en el ráting. O no al menos en el corto plazo. “Acaba de refinanciarse para la compra de Talecris, así que de momento no necesita acudir a los mercados de crédito”, explica Elena Fernández, de Ahorro. El valor acumula una rentabilidad del 49% en 2011. Aún así los analistas prevén un potencial de subida del 3%.

Iberdrola
La compañía presidida por Ignacio Sánchez Galán genera un 18% de su ebitda (resultado bruto de explotación) en Estados Unidos. La mayoría de estos ingresos procede del negocio regulado –en torno a 750 millones de euros–, mientras que el resto, unos 380 millones, se derivan del segmento de energías renovables.

Sin embargo, la compañía encuentra cada vez menos rentable el negocio de la energía verde en EEUU y ha decidido reducir paulatinamente la capacidad instalada hasta su completa extinción. “El precio del gas en este mercado está por los suelos y con él el de las energías renovables”, explica José Martín Vivas, analista de Ahorro Corporación.

El experto no cree que un recorte en las subvenciones a las energías limpias afectase a la compañía. No obstante, la filial de Iberdrola en EEUU sí que podría acusar el encarecimiento de la financiación que supondría una bajada de ráting. El valor presente un potencial al alza del 17%, según Factset.

FUENTE: EXPANSION 31/07/2011