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Deutsche Bahn (DB), el gigante de los ferrocarriles alemanes, ha puesto sobre la mesa una oferta para adquirir, al menos, una parte de los activos que componen el grupo de transportes de viajeros Avanza, propiedad del fondo de capital riesgo Doughty Hanson.

Según fuentes próximas a las conversaciones, la compañía pública alemana ha realizado la oferta a través de su filial británica Arriva, uno de los mayores grupos de transporte de Reino Unido, con fuertes intereses en España. “No nos pronunciamos sobre especulaciones del mercado”, indicó un portavoz de DB.
Doughty Hanson decidió explorar la venta de Avanza este año. Como adelantó EXPANSIÓN el pasado 24 de marzo, el fondo dirigido en España por Francisco Churtichaga contrató los servicios de JPMorgan con el objetivo de encontrar comprador, o bien, estudiar una posible salida a bolsa mediante una OPV.
Las exploraciones del mercado realizadas en los últimos meses no han dado demasiados frutos. Entre las mayores dificultades, destaca la búsqueda de financiación a precios razonables para una inversión de estas características. La valoración de Avanza ronda 1.000 millones de euros (incluida una deuda de unos 500 millones de euros).

Interés parcial
El incremento de los costes de financiación para este tipo de operaciones ha frenado el interés de los potenciales candidatos, principalmente, otros fondos de capital riesgo con presencia en la UE.

Entre los grupos industriales, la situación es aún peor. La francesa Veolia-Transdev anunció hace unos días una completa reestructuración de su negocio exterior. Otras firmas, como National Express (propietaria de Alsa), tampoco se encuentra en disposición de abordar una compra de esta envergadura. Además, podría incurrir en prácticas prohibidas por concentración de mercado.
El único grupo en Europa con músculo suficiente para abordar sin problemas la compra de Avanza es Deutsche Bahn, que factura al año casi 33.500 millones de euros y que, en 2010, pagó 2.800 millones para hacerse con el control de Arriva a través de una opa.

En concreto, los responsables de Arriva estarían, al menos, interesados en parte de los activos de Avanza. Los negocios más atractivos del grupo de transportes español son las actividades que desarrolla en la Comunidad de Madrid. Avanza es el mayor grupo privado del Consorcio de Transportes de Madrid, donde opera a través de marcas como Larrea o Llorente. Además, es el propietario de la Estación Sur de transportes de la capital de España. La multinacional alemana también podría estar interesada en la división urbana de Avanza, donde destaca Vitrasa, la empresa que explota el transporte de Vigo, en Pontevedra.

Entre las dificultades para cerrar una operación como ésta, por partes, sobresale la deuda del Avanza. Para la adquisición de la empresa, en 2006, Doughty Hanson firmó un crédito con un sindicato de bancos con vencimiento en 2016. El fondo británico tiene que comenzar a devolver el principal de ese préstamo a partir del año que viene. Si fracasa la venta de Avanza, Doughty Hanson ha encargado a JPMorgan la refinanciación de los 500 millones de euros.
Avanza facturó casi 400 millones de euros en 2010, con un resultado bruto de explotación (ebitda) que, según el mercado, podría aproximarse a 100 millones de euros. La plantilla suma 5.262 trabajadores.

Un coloso público, con ganas de liderar el mercado de transportes europeo
Deutsche Bahn es una empresa gigantesca, la mayor de Alemania por número de empleados y una de las mayores por facturación. En 2010, ingresó unos 34.000 millones de euros, con una plantilla formada por 240.000 empleados. La empresa, propiedad del Estado alemán, es líder en transporte de viajeros y en mercancías. En España, su presencia es creciente. Tras la compra del grupo Arriva el año pasado, se ha convertido en uno de los mayores grupos de transporte en autobús después de Alsa y Avanza. Arriva dirige ahora un equipo que supera los mil empleados y dispone de una flota de 460 autobuses en Galicia, Madrid y Mallorca.

En Madrid, su filial DeBlas es el mayor operador de autobuses interurbanos de líneas regulares en la Comunidad. También controla Arriva, líder en prestación de servicios discrecionales.

En mercancías, Deutsche Bahn figura como accionista de control de Transfesa, el mayor operador ferroviario privado. En su manos está el 60% de la compañía y el resto, se lo reparten Renfe y SNCF. El gigante alemán también adquirió en 2007 el grupo de transportes por carretera Spain Tir. Cuenta con una red propia con 19 sucursales, 16 de ellas en España y tres en Portugal, así como de una superficie de almacenamiento de 92.000 metros cuadrados y 46 franquicias.

Además de extender sus tentáculos por toda Europa, Deutsche Bahn tiene el foco puesto en el mercado estadounidense de transportes y en la apuesta del país por la alta velocidad ferroviaria.

FUENTE: EXPANSIÓN 22/08/2011