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Fuente: diario digital expansión: 25032013

 

Y todo por pocos centenares de euros. ¿A qué organismos dirigirse? ¿Es necesario hacerse apoyar por un experto? Le damos algunas claves que pueden ayudarla en el proceso.

Muchos emprendedores consideran, con razón, la marca como una parte fundamental de la idea sobre la que construir su start-up. Por lo tanto, dedican una gran cantidad de recursos en la búsqueda de un nombre y una imagen ingeniosos, que contribuyan al crecimiento de la empresa que acaban de crear. Sin embargo, una marca es una idea. Y todas las ideas se pueden robar. Esta situación puede causar, incluso, la desaparición de una compañía que, de otra manera, hubiera sido sólida. Ponerse al reparo de estos problemas es, a menudo, cuestión de unos pocos trámites, que cuestan unos cientos de euros.

1 Registro mercantil. Pocas decenas de euros.
Registrar la denominación social de la empresa en el Registro Mercantil, una operación que cuesta pocas decenas de euros, es necesario (y obligatorio), pero no suficiente. “Hay quien piensa que, con esta operación, basta para tener la exclusividad sobre la marca. Sin embargo, se trata de un error tan frecuente como peligroso”, explica Juan Antonio Montalvo, abogado del despacho Rivero & Gustafson y experto en el sector.

De hecho, “ni siquiera es necesario que la denominación social de la empresa coincida con su marca”, matiza el experto. Así, por ejemplo, una empresa que se dedica a la comercialización de programas de ordenador se puede llamar, en el Registro Mercantil, Española de Software y llevar como marca SoftwareSpain (ambos nombres son de fantasía). Eso sí, “que la denominación social de la empresa y su marca coincidan o que, al menos, haya cierta conexión entre ambas es un punto a favor”, matiza Montalvo.

2 Registro de la marca. 140 euros – 280 euros.
“Muchos piensan que registrar una marca tiene un coste prohibitivo pero, una vez más, se trata de un mito”, explica Montalvo. En efecto, el coste de registro en España ronda los 140 euros, y desciende hasta los 120 euros si se hace por internet. Este precio comprende el registro de la marca en una clase de productos de las 45 disponibles (no es lo mismo vender embutidos que software).

“El organismo destinado a esta función es la Oficina Española de Patentes y Marcas, que tiene sede en Madrid. Por tanto, para los emprendedores de otras partes de España, la opción de registrar su marca por Internet no tiene sólo ventajas económicas, sino también logísticas”, añade el abogado. En muchos casos, registrar una marca en una o dos clases es suficiente.

3 Dominio de Internet. De 20 a 100 euros.
Sin embargo, registrar una marca en España no es la panacea de todos los males. “El nombre social y la marca de una empresa pueden chocar con un dominio de Internet preexistente y que está en manos de otra persona”, asegura Montalvo. Pero también “cabe la posibilidad que alguien registre un dominio online después de que el empresario haya registrado su marca. De hecho, hay incluso gente que lo hace con el objetivo de ganar dinero”. En ambos casos, “tener la marca registrada en España no cubre al empresario, que también deberá inmediatamente registrar un dominio para su empresa en Internet”. La rapidez, en estos casos, es clave.

4 En Europa. 900 euros.
“El registro de una marca en España tampoco protege al empresario fuera del territorio nacional. Sin embargo, existe una agencia europea, la OAMI, dependiente de la Comisaría de Mercado Interior y con sede en Alicante, que se encarga de registrar las marcas en todo el territorio de la Unión”, explica el experto de Rivero & Gustafson.

Al igual que sucede con la Oficina española de Marcas y Patentes, la OAMI cuenta con varias clases de producto. Sin embargo, la política de precios del organismo europeo es diferente: con 900 euros, una empresa protege su marca en tres clases de productos. Además, al ser válido en toda Europa, el registro en la OAMI también cubre el territorio español, lo cual hace innecesario realizar previamente el mismo trámite en el país.

5 En todo el mundo. 1.000 euros.
Registrar la marca a nivel mundial es particularmente importante para las empresas que tienen pensado internacionalizarse, vendiendo en áreas extraeuropeas, pero culturalmente muy cercanas, como es el caso de Iberoamérica. Su coste ronda los 1.000 euros y, en este caso, hay que registrar la marca previamente en España.

Este trámite no cubre exactamente todos los países del mundo, sino los que han suscrito el Protocolo de Madrid que, en todo caso, suelen ser los más importantes. “Sin embargo, es necesario informarse bien de cuáles son los países que no han suscrito este tratado”, matiza Montalvo.

6 Ojo a la caducidad y al uso de la marca.
“Cuando registro una marca, soy su titular y puedo decidir quién la usa, cuándo y de qué manera”, explica el abogado. Sin embargo, esta titularidad tiene algunas limitaciones, tanto en términos de tiempo, como de uso. Su duración es de 10 años prorrogables. Además, el empresario está obligado a usarla durante cinco años, sino la titularidad decae.

7 Acudir a un experto.
En la mayoría de los casos, hacerse asesorar, durante el proceso de registro de la marca, por un experto en derecho de propiedad intelectual es clave para evitar problemas posteriores. El precio del asesoramiento completo a este tipo de procesos (sin incluir las tasas), puede situarse entre los 300 y los 400 euros, de media.


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